Y vuelvo a declarar mis intenciones una vez más,
"el amor es como el mar, va y viene", me dijo una caracola
que me encontré en la playa, después de que me volviera a abandonar.
Esta mañana he encontrado dos bolitas de alcanfor,
pero mi cama sigue igual de sola y sudada.
Tal agitación me impedió dormir
y volví a reescribir mi declarión de intenciones.
Y mis palabras siguen sin decirme nada nuevo,
navegando por mi mente encuentro demasiados cabos de atar.
Y volveré a intentar dormir una noche más,
con el poco amor que desprenden las dos bolitas de alcanfor,
y soñaré que mañana volveré a despertar junto a la niña de tus ojos
pero mañana entraré de nuevo en contradicción, y volveré a reescribir el papel con una nueva declaración de intenciones.

Y vuelvo a declarar mis intenciones una vez más,
la cara que me devuelve hoy el espejo me lo reclama.
Bueno creo que hoy seguiré igual,
el mar es profundo y no me enseñaron a nadar, me ahogaría entre tanta mediocridad.
Siempre me dicen lo mismo:
"tienes dos partes en ti, no estaría nada mal si maquillaras la superficial".
Y me lo dicen los mismos que luego se revuelcan en la suciedad
de los disfraces comprados en el mercado de lo insustancial.
La luna está llena,
pero su luz no atraviesa mi ventana,
no consigo leer con una sola bombilla dibujada en un rincón de mi habitación.
Ya sólo confío en el calor del amor de un pub,
donde el cielo se perfila en las paredes
y lo peor del infierno se traza en la poca personalidad de las camareras ligeras de ropa y abanderadas del único plan que conocen para sobrevivir, ser más fácil o morir.

Declaración de intenciones:
Sé que ya es tarde para ser más real y más sincero,
pero necesito sobrevivir en las palabras,
porque mi único plan consiste en escribir.


Declaración de intenciones