Mucho más que el remanso del amor
tendría que ser tu mirada eterna,

para volver a invertir en oración
de Judíos paganos y su complicada jerga .

Algo menos que el barco de mis sueños
y redecorarás mi galería de noches llenas,
porque repletas de ellas tengo el miedo,
para regocijo de otros siervos. ¡Qué infantil es la pena!.

Si te miro no te gires
o, me tocará, otra vez, ser nada.
¡Desata los nudos de mi sien!

o, ¡márchate! y no volveré a llorar
postrado en mi cama, pero ante tus pies,
susurrándome:"No necesitas mirar más allá".

Para BCF, miauu..


Me tocó ser nada.