Ocupas mentales

De día, me acompañan:
vacían mis tuppers, ocupan mi sofá, 
agotan mi oxígeno, consumen mi vida,
como la solitaria.

De noche, los pongo a dormir:
uno a uno, como ovejas 
que saltan sobre mi espalda.

Y solo cuando todos y cada uno 
de esos muertos emocionales,
fantasmas, ocupas mentales,
ya están saciados o durmiendo, 
yo puedo vivir y descansar.