lágrima de arena alegre,
cama, oxígeno, y puente
al viento fresco de octubre.
Eres como casa,
cobijo, cueva, refugio y alimento.
Un giro de tuerca más
en este jardín loco de cristal.
Eres como casa
si me abrazas y no me dejas,
con confianza y fuerza,
en tus labios y cuerpo, en tu vientre de pan.