en pros y contras
en destellos y oscuridad
y búsquedas interrumpidas
como a intervalos bebo
de garrafón o bodegón
qué más da ya
que mi cuerpo se destile en sudores
o en la nostalgia de la satisfacción.
Una contradicción tan maravillosa
que cuida de mis diálogos
respondiendo a todo cuanto desconozco
y desaloja casas llenas
para masturbarme mientras sueño
sueños que se matan entre sí
aunque no se extravíen
ni en la vergüenza más absoluta
cuando pienso que mataría
por sentirme verdaderamente hundido
para tener el suficiente valor
para decir adiós.
Mientras tanto aparezco entre larvas:
a tres metros bajo tierra
rodeado de más pusilánimes.
Las decisiones drásticas se entierran
y me amilano hasta más ver
en un momento u otro el fango de mis ojos
volverá a cubrir mis zapatos.
Decisiones drásticas