No me creo
en el adiós,
cuando me reparto
en mil pedazos
y cumplo necesidades.
No me creo
a mi difunto
beso de muerte.
Debería cantar bajo la lluvia,
mosdiquear tus deditos despues de tumbarnos desnudos,
plagiar al amor y decirte te quiero,
montarme un espectaculo en tu salón para hacerte reír,
pero he preferido caer otra vez solo

caído
en el mismo enano y puto agujero

desearía tenerte cerca
y defraudarte e indignarte
y que tus pupilas no fueran tan bonitas
pero desde aquí sólo veo tu retrato dulce, sereno,
sin abundancias

y lo peor está en ese rostro
lo peor si te odio
pero no te odio
así que no me creo


No me creo