Me falta una brújula en esta jungla
tan frondosa como absurda.
Me sobra una impostura
que hechó raíces en las cicatrices
abiertas por tantas ilusiones rotas.

Me falta una enfermera para mi hospital;
Me sobra la chulería del puticlub;
Me faltó besar tu boca
cuando la luna se metió por la rajadura
de la burbuja de mi habitación.

Me sobran las estupideces del primer amor;
Me sobran tus amigos, mis asesinos y sus cuchillos;
Me faltas tú; aunque no supimos
querernos como es debido.

Me falta un saco donde meter mis abrazos;
Me faltan tus ojos y morirme abrazado;
lo que me sobra, sólo es la letra pequeña
de nuestro contrato.

Me sobra la mitad de la cama
si duermes sola;
Me falta cama
si ya no crees en mí.

Me sobra la ciudad si no te veo;
Me sobra la soledad si no te recupero;
a mi no me ganan ya los amores eternos
que procrean en amplios agujeros.

Ayer te dije que me olvidaba de ti;
sin embargo, hoy,
me tumbaría sobre ti y te susurraría:
Me sobra mundo si nuestros futuros
deciden, por última vez,
acostarse juntos.


Me faltas y me sobra