Me irritó no llegar
a rejuntar la soledad con el morir vacío de ti.
La luna llena se confundió
y cumplió todas las noches entre tú y yo,
pero la tierra a nuestras pies
se aburrió de establecer
el equilibrio natural.

Y ahora ando harto de mí
de provocar sin rechistar
las inundaciones donde acaban
los torrentes de mi ser
¡hasta los cojones de mí!
y de los agujeros de mi yo interior
de nada sirve vivir recitando
que hicimos entre lágrimas el amor.


Harto de mí