te pido una canción,
una canción de amor
para este otoño todavía
demasiado entero para
buscarle tres piernas
a la felina de tu cara.

parece que terminó
y no hace mucho tiempo,
tranquila ya sé
que descarrilé
en todos los vagones
de tus lecciones

no pude hacerlo mejor,
el despropósito se
acentuó demasiado rápido
en nuestros labios,
aunque volviéramos a casa
con una desnudez de sabios

me aterroriza ser así
y por eso me retraigo para
quizás pedirte el indulto
por tanta pupila e insulto,
aunque no haya perdón
sin hipocresía egoísta

ni dueles ni escueces,
y no sé qué hacer,
una sola línea
en el papel blanco
de mi escritorio:
"No fuiste para tanto"


No fuiste para tanto