En el horizonte te pierdes, se pierde
Como si en él encontraras alguna explicación a tu enfermedad
Hoy que me limito a dedicarte un momento quisiera que tu vida acabara como en todos los cuentos
Radiante y contento, pero la realidad es otra.
En un soplo me dices:
Ya no sé ni dónde estoy y a mí me pesa el alma.
Qué podré hacer yo para volver dulce este último mal trago
Qué podré decir yo para hacerte feliz
Entonces es cuando entiendo que mi voluntad de escuchar lo que guardes por contar será la ayuda más grande que te podré dedicar
Qué más da lo que haga o diga hoy, todo se olvidará mañana
Mis palabras no cuentan, no bastan para hacerte recordar al amanecer.
Entonces cuéntame, cuéntame lo que recuerdes del horizonte que viviste
Porque sólo seré oídos para ti hoy
Porque hoy cruzaré contigo una mirada para así poder dibujarte una sonrisa
Porque quiero ayudarte a dormir en paz
Porque quiero hacerte reír en este segundo olvidado ya
Porque aunque sea sólo durante un segundo no quiero que te vuelvas a perder en este horizonte que está a un metro de ti.
A un metro de ti