Una manera de explicar es llenar la hoja de frases sin saber
Que no puedo seguir coleccionando sentimientos algunos heridos y otros fallecidos en soledad.
Una manera de vivir es enseñar una ilusión encerrada en la velocidad de los demás y al tiempo seleccionar a las personas que ofreceré esa parte tan difícil de mí.
Ir y combinar maneras de ridiculizarme ante el espejo para sentir que a quién estoy mirando no soy yo sino alguien que se coló en mi habiatción a escondidas mientras me ocupaba en caerle bien a esos canallas que hoy me dejan fuera de su círculo odioso.
Y con razón me castigo con unas palabras que escribo mientras sigo aquí mintiéndome, aburrido de tanta tontería, y me dedico a decir que siempre intento vivir el presente, que nada es urgente, inventándome esa manera de decir siempre que sí.
Sucio y mezquín no fui capaz de sentir que algo fuera para siempre
El miedo no me dejó pensar, no me dejó actuar, no me dejó volar.
El miedo me hizo niño, hombre y cobarde siempre echándole la culpa a mi padre.
Vaciar los bolsillos, desocupar ese sitio
derramar el vino que ocasionó tal homicidio contra uno mismo.
Dios mío olvidate ya de mi suplicio consentido que ya me ocuparé yo
de olvidar la pena a un lado del camino asfaltado por los que nunca llegaré a conocer.
Y entonces es cuando empiezo a recordar, recobro la sensatez y me dedico a pensar que fue por animarme a escribir algo del pasado sábado que empecé
a subrayar esa verdad tan escondida en mis rutinas consentidas por la pereza de ser alguien.
Al momento te escribo:
“Qué quieres que te diga. Tú estabas allí.
Qué quieres que te cuente que no sepas ya.
Simplemente teníamos un plan: consistía en Vivir.”
Y vuelvo a caer en la cuenta que ya ha empezado otra vez a circular esa mentira por mi cabeza y ya no sé cuánto tiempo más perderé el sentido.
“Cógeme de la mano, te prometo…”- miento, miento, miento…..
Una manera