Necesario fue para nosotros pasar una noche así
rodeados de alcohol, mujeres y rock&roll.
Decisión que corría por nuestras mentes muchos meses antes,
vivir una noche loca abrigados a el calor de un buen whisky de 7 euros el enjuague con hielo.
Cuántos caminos diferentes nos podían llevar a la ciudad prometida
y escogimos el más corto lleno de desvíos que nos hicieran volar.
Volar en un contexto muy diferente a la cruda realidad.
Volar pediendo el control. Soñar derrochando el control.
La carretera brindaba la oportunidad, a izquierda y derecha,
de marearnos con alguna camarera, que tú soñaste alguna vez
prendido a los encantos que en unos segundos te pudo ofrecer
detrás de la única barra del bar abierta al amanecer de un nuevo día de ensueño.
En un momento perdemos el desvío de vista,
nos miramos y nos decimos sin hablar: será mejor resignarnos a idealizar
a una mujer ilusión que nos dé la alegría que no dieron las de verdad
y en un minuto nos dejamos llevar por la música que nos acompañará el resto del viaje.
Tarareando las canciones entramos los últimos en la sala O.
rápidamente buscamos un sitio dónde desplegar nuestra rabia contenida.
Empieza el espectaculo.
Mientras suena la primera canción nos dejamos caer a la barra
dónde una camarera salida del mismo olimpo nos pregunta que será
Y pienso: lástima que ésto no haya hecho más que empezar,
alguien tendrá que venir a cogerme acabadas las existencias.
Cuento que la noche dejó paso a la locura durante la cuarta canción
y entonces ocurrió, tú te dejaste llevar agarrado a una guitarra imaginaria
y yo me puse a intimar con cualquiera que estuviera a menos de 5 pasos.
Qué más dará si la tonta de al lado me cuenta que está aburrida de pisotones.
Qué más dará que nuestra venus nos esté robando el dinero a "borbotones".
Qué más dará quedarse sin fuerzas a una hora tan prematura
que nos obligue a seguir soñando en un plano horizontal.
Mañana Dios ya dirá, hoy toca confundir la luz de la luna con el pecado..
Hoy toca entablar amistad con el Diablo...
El concierto se acaba pero nosotros necesitamos escuchar
esa canción, esa última canción que nos ayude a pasar los próximos días
con el calor de la noche aún corriendo por nuestras venas.
Aunque sea un pequeño R&R sentimos que la noche necesita también no ser de nadie.
Entonces me da por pensar en ti, el tiempo corre a favor de cualquier mujer
por qué da el toque, perfuma, perfila. El tiempo engaña a la conciencia
de saber que todo fue mal. El tiempo me engaña y me hace sentir que tú eras mucho más de lo que yo lograba abrazar con mis brazos.
Pero ahora ya que le voy a hacer,
sólo me queda dejarme llevar y cuando me dejo llevar es imposible echarte de menos.
La noche acaba pronto a las tres o más en cierto lugar cerca del río
en un piso muy vacío para dos tipos que empezaron a soñar muy temprano,
demasiado temprano para los demás.
Aunque seguro que para nosotros dos fue la noche más larga del año.
De vuelta a casa me digo, qué grandes son las noches en las que no se nota el frío, en las que en cada esquina encuentras a un amigo.....
Y qué necesario fue para nuestros sentidos tan hartos de sentir siempre lo mismo.
Algo nos debe la vida para regalarnos una noche komo ésa.